Sistema de asa cerrada efectivo en niños de 1 a 7 años de edad

Hasta ahora no existe indicación de estos sistemas en menores de 7 años

En enero se ha publicado en el New England Journal of Medicina un ensayo clínico que demuestra como un sistema híbrido de asa cerrada en niños de 1 a 7 años de edad mejora el control sin aumentar las hipoglucemias

Es un bomba DANA , el Dexcom y el algoritmo de Cambridge

Resumen en video https://www.nejm.org/do/10.1056/NEJMdo006340/full/

ISCI frente a MDI en e registro sueco de niños y adolescentes

Después de todo el esfuerzo y sobre todo el gasto empleado en la utilización de las bombas de insulina en niños y adolescentes durante años , el poder del Big Data nos aporta resultados sorprendentes en el registro sueco de niños y adolescentes con DM1. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1111/pedi.13217 DOI: 10.1111/pedi.13217

El registro es envidiable porque recoge datos de casi el 100 % de los casos . Al final del periodo estudiado (2016) más de la mitad estaban con bombas de infusión de insulina.

Al final la diferencia en HbA1c y en hipoglucemias graves no existió entre los dos grupos, con o sin bomba, tras varios años de seguimiento.

La pregunta surge por si sola. Merece la pena el esfuerzo para estos resultados. No se ha medido la calidad de. vida , pero no se espera una gran diferencia. No están controladas las indicaciones pero tiene esto importancia cuando más de la mitad de estos niños con diabetes están con bomba.

Confío en que el hecho de que estén con ISCI haga que ahora la mayoría hayan sido trasferidos a sistemas automáticos y finalmente mejore el control metabólico y la calidad de vida.

COVID19 y diabetes. Revisión

Excelente revisión de lo que conocemos hasta ahora de COVID y diabetes publicada en Nature.

Los puntos clave resumidos son los siguientes

La diabetes mellitus es un factor de riesgo de mayor gravedad de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) y de peores resultados, incluida mayor mortalidad.

• Los posibles vínculos patógenos entre COVID-19 y la diabetes mellitus incluyen sus efectos sobre la homeostasis de glucosa, la inflamación, la alteración del estado inmunológico y la activación del sistema de renina-angiotensina-aldosterona (SRAA).

Durante la pandemia COVID-19, el control estricto de los niveles de glucosa y la prevención de las complicaciones de la diabetes podrían ser cruciales en pacientes con diabetes mellitus para mantener la susceptibilidad baja y prevenir el curso grave de la COVID-19.

• La evidencia sugiere que la insulina y los inhibidores de la DPP4 se pueden usar con seguridad en pacientes con diabetes mellitus y COVID-19; la metformina y los inhibidores del cotransportador de sodio–glucosa 2 deben ser retirados en pacientes con alto riesgo de enfermedad grave.

• Los agentes farmacológicos bajo investigación para el tratamiento de COVID-19 pueden afectar el metabolismo de la glucosa, particularmente en pacientes con diabetes mellitus; por lo tanto es necesario el control frecuente de la glucosa en sangre y el ajuste personalizado del tratamiento.

• Ya que la COVID-19 carece de tratamiento definitivo hasta el momento, los pacientes con diabetes mellitus deben seguir estrictamente las normas preventivas generales y controlar los niveles de glucosa con mayor frecuencia, realizar actividad física, comer saludablemente y controlar otros factores de riesgo.

Diabetes tipo 2 y mortalidad relacionada con COVID-19

Se acaba de publicar un artículo sobre el tema en Diabetes Care

En este estudio de cohorte retrospectivo a nivel nacional en personas hospitalizadas en Inglaterra con COVID-19 se utilizaron modelos de riesgos proporcionales de Cox para estimar la mortalidad por todas las causas en el hospital asociada con la diabetes tipo 2, con ajuste por edad, sexo, etnia, obesidad y otras comorbilidades importantes (enfermedad respiratoria crónica, asma, cardiopatía crónica, hipertensión, inmunosupresión, enfermedad neurológica crónica, enfermedad renal crónica y enfermedad hepática crónica).

Se incluyeron 19.256 ingresos de los que 3.524 (18,3%) tenían diabetes tipo 2 y 5.077 (26,4%) fallecieron.

Los pacientes con diabetes tipo 2 tenían un mayor riesgo de muerte (tasa de riesgo ajustada [aHR] 1,23 [IC del 95% 1,14, 1,32]). El riesgo de mortalidad relativa asociado con la diabetes tipo 2 disminuyó con una edad más alta (edad 18-49 años aHR 1.50 [95% CI 1.05, 2.15], edad 50-64 años 1.29 [1.10, 1.51], y edad ≥65 años 1.18 [1.09, 1.29], valor P para la interacción de la diabetes tipo 2 de edad – 0.002).

Los autores concluyen que la diabetes tipo 2 puede ser un factor de pronóstico independiente para la supervivencia en personas con COVID-19 grave que requieren tratamiento de cuidados críticos, y en este entorno el aumento de riesgo asociado con la diabetes tipo 2 es mayor en las personas más jóvenes.

Se confirma por tanto que la DM tipo 2 es un factor de riesgo independiente para mayor mortalidad en pacientes ingresados por COVID19, y mucho más en personas jóvenes con DM.2, así que hay que cuidarse mucho y evitar el contagio.